MODA, ARTESANÍA Y SOSTENIBILIDAD: Los que se quedan.

Sin tradición no hay innovación y, en la cruzada por devolverle a la moda su verdadero sentido, la industria está apostando, cada vez más, por recuperar el valor de lo artesanal.

Hace unos días la Diputación de Cáceres me invitó a visitar su provincia y asistir al festival de oficios artesanos que se celebraba, cuyo objetivo es reivindicar el trabajo hecho a mano y la artesanía como producción cultural.

España es un país muy rico en tradición y cultura, hay mucha gente que está apostando por quedarse en sus ciudades y pueblos, aprendiendo y continuando el legado del oficio familiar. Si queremos que esa tradición no se pierda, si de verdad lo valoramos y apostamos por un mundo menos anodino y más diverso, es importante apoyar y, sobre todo, valorar este trabajo.

En nuestro trayecto pasamos por el Valle del Jerte, lleno de ríos y de frondosa vegetación. Pero, ¿Esto es la provincia de Cáceres? Pregunto. Sí, es que Cáceres sorprende. Me responde Belén, nuestra guía. Y efectivamente, Cáceres me ha sorprendido tanto por sus paisajes, como por su historia y su gastronomía. 

A lo largo de estos tres días hemos ido conociendo algunas pequeñas poblaciones y a sus artesanos que nos han abierto las puertas de sus talleres. Así hemos podido entender y valorar el cuidado y dedicación que hay detrás de cada pieza. 

Visitamos el taller de Galón Joyeros en Jaraíz de la Vera. Nunca había visto como se hace una filigrana, requiere mucho tiempo, paciencia y pericia.


También estuvimos en Corsinología Atelier en Jarandilla de la Vera. El diseñador y creador de esta firma ha trabajado para Maya Hansen y, por supuesto, hace unos corsés perfectamente armados que son pura fantasía.

En Plasencia hicimos una visita guiada nocturna por el patrimonio histórico- artístico y cultural de la ciudad, conocimos De Manuela, que me conquistó tanto por sus maravillosas camisas como por sus complementos maximalistas de formas figurativas, y en el Museo Etnográfico Textil Pérez Enciso, donde se exponen verdaderas reliquias artesanales.




En Malpartida de Plasencia Artesanía Vivas nos mostró lo bien que trabajan la piel desde hace generaciones y Emma Prieto nos abrió las puertas de su taller de moda de inspiración flamenca.



Ya en Cáceres nos alojamos en el hotel NH Palacio de Oquendo, una construcción del siglo XVI. Me gustan los hoteles con remodelaciones que establecen un diálogo con el edificio, respetando su historia. 

Por la tarde conocimos a Ana Matesanz en su taller de novias. Además de diseñar moda nupcial a medida tiene algunas piezas vintage de colección que son maravillosas y mención aparte merecen sus tocados para novia e invitada: diademas joya, de plumas o con flores preservadas. Me los probé todos, la clave siempre está en los complementos.

También dimos un paseo por el mercado de artesanía JATO, una ventana a toda la oferta turística y posibilidades de ocio que ofrece la provincia de Cáceres. Un viaje al corazón de cada pueblo que pone de manifiesto su riqueza cultural, tradición e innovación.

Al día siguiente fue el desfile de moda artesana y sostenible en la Plaza de San Jorge,  un enclave único ubicado en el centro histórico cultural de la ciudad. Veo indispensable que se establezca un diálogo y conexión entre el diseñador y el artesano para que todo esto tenga sentido, aportando un valor extra en ambas disciplinas.

Lo cierto es que vuelvo enamorada de esta tierra y llena de inspiración. Gracias por permitirme veros desde dentro, por mostrarme vuestro trabajo, vuestras ganas y vuestro buen hacer. En la provincia de Cáceres hay mucho talento y se está trabajando para apoyarlo y darle voz. 

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